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Estudio Contrafuerte
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Página web para una peluquería o un centro de estética: lo que hace que te pidan cita

Qué debe tener la web de una peluquería, una barbería o un centro de estética: servicios con precio, cita fácil, fotos con permiso y lo que pide la ley.

Quien busca peluquería, barbería o centro de estética suele tener prisa y una pregunta concreta: «¿hacen lo que quiero, cuánto cuesta y cuándo me pueden atender?». Si tu web lo contesta en el móvil, sin rodeos, es fácil que pidan cita. Si tienen que escribirte para saber el precio de un corte, muchos no lo harán.

En este artículo te contamos qué tiene que tener la web de un salón, cómo organizar las citas, qué cuidar con las fotos de tus clientes y qué pide la ley.

Lo que tiene que encontrar quien entra

Los servicios, con precio

Es lo primero que se mira. Lista tus servicios agrupados (corte, color, peinados, tratamientos, uñas, depilación…) y, para cada uno:

  • Qué es, en una línea, si el nombre no lo explica solo. «Balayage» o «alisado de keratina» no significan lo mismo para todo el mundo.
  • Cuánto dura, aproximadamente. Ayuda a que el cliente se organice.
  • Cuánto cuesta. Si el precio depende del largo del pelo o del producto, pon un precio de partida y explica de qué depende.

Esto último no es solo comercial. Si publicas precios, el artículo 20 de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios pide que sea el precio final completo, con los impuestos incluidos, y que, cuando no se pueda fijar con exactitud, expliques cómo se calcula. «25 € hasta media melena; pelo largo, 30 €» deja comprobar cuánto vas a pagar; «consultar precio» en todos los servicios, no.

Cómo pedir cita

Es el botón más importante de la web, y tiene que verse en todas las páginas. Hay tres formas, de más sencilla a más completa:

  1. Un botón para llamar, que en el móvil marca directamente.
  2. Un formulario de cita que te llega por correo. Sencillo, pero tienes que contestar tú a cada petición para confirmarla.
  3. Una agenda online enlazada desde la web, en la que el cliente ve los huecos libres y reserva solo. Hay muchas plataformas para salones; suelen cobrar una cuota mensual o una comisión, y algunas envían recordatorios automáticos. Compara qué cobra cada una antes de elegir.

Si usas una agenda online, que la web enlace a ella directamente, sin pasos intermedios.

Fotos de tu trabajo

En este sector, las fotos venden más que cualquier texto. Unas pocas fotos buenas de trabajos reales, con buena luz, dicen más que una galería de cincuenta. Y que sean tuyas: las fotos de catálogo o de bancos de imágenes se reconocen enseguida.

Quién te atiende

Una foto del equipo y dos líneas sobre cada persona (en qué es especialista, cuánto tiempo lleva) dan mucha confianza a quien viene por primera vez.

Horario, dirección y cómo llegar

Horario de cada día, días de cierre, dirección con mapa y, si hace falta, una indicación práctica (aparcamiento, planta, portal). Que coincida con tu ficha de Google, que es lo que mucha gente ve antes que tu web. Te explicamos cómo cuidarla en la ficha de Google de tu negocio.

Las fotos de tus clientes: con permiso, siempre

El antes y el después es de lo que mejor funciona en una peluquería, pero en esas fotos sale una persona. La Ley Orgánica 1/1982 considera intromisión ilegítima utilizar la imagen de alguien con fines publicitarios o comerciales (artículo 7.6), salvo que esa persona haya dado su consentimiento expreso (artículo 2.2). Ese consentimiento, además, se puede retirar después (artículo 2.3).

En la práctica:

  • Pide permiso antes de hacer la foto, explicando dónde la vas a publicar (web, Instagram, Facebook).
  • Déjalo por escrito, aunque sea un mensaje o un papel firmado. Si un día alguien dice que no lo autorizó, tendrás cómo demostrarlo.
  • Si te piden que la quites, quítala.
  • Si no tienes permiso, haz fotos en las que no se reconozca a la persona: de espaldas, solo el pelo o solo las manos.

La imagen de una persona reconocible es también un dato personal, así que este cuidado vale igual para tu web y para tus redes.

Lo que la ley pide en la web

La web de una peluquería es la web de una actividad económica, así que tiene que llevar lo mismo que la de cualquier negocio:

  • Aviso legal con tus datos: nombre o razón social, domicilio, correo, NIF y, si es una sociedad, sus datos del Registro Mercantil (artículo 10 de la Ley 34/2002, LSSI).
  • Política de privacidad, si recoges datos con un formulario de cita.
  • Aviso de cookies, si la web usa cookies que no son técnicas, como las de estadísticas o publicidad.
  • Precios con impuestos, como hemos visto.

Si quieres revisar la tuya punto por punto, tienes la lista en qué tiene que tener la web de un negocio pequeño.

Web y redes: cada una a lo suyo

Muchos salones viven en Instagram, y tiene sentido: es un sector muy visual. Pero las redes son para que te descubran y la web es para que te elijan: ahí está la información completa, ordenada y al día, y es lo que encuentra quien busca en Google «peluquería» y el nombre de su barrio. Lo explicamos con calma en ¿web o redes sociales?.

Errores que hacen perder citas

  • Servicios sin precio orientativo.
  • El botón de cita solo al final de la página.
  • Una galería sin actualizar desde hace años.
  • Un horario distinto en la web y en Google.
  • Fotos de clientes publicadas sin su permiso.

Preguntas frecuentes

¿Necesito una agenda online o basta con un formulario?

Si recibes pocas peticiones, un formulario o un botón para llamar te basta. Si pierdes tiempo confirmando citas o tienes muchas ausencias, una agenda online con recordatorios puede compensar su coste.

¿Tengo que poner todos los precios?

No hemos encontrado ninguna norma general que obligue a publicarlos en la web (en el local puede ser distinto: consulta las normas de consumo de tu comunidad autónoma). Pero si los publicas, tienen que ser finales y con impuestos. Y un precio de partida bien explicado ayuda mucho a decidir.

¿Puedo usar las fotos que mis clientes suben a sus redes?

Que alguien publique su foto en su perfil no te da permiso para usarla en tu publicidad. Pídeselo igual.

¿Sirve un blog en una peluquería?

Puede servir si escribes sobre lo que te preguntan: cómo cuidar un color, cada cuánto cortar las puntas, qué tratamiento elegir. Lo explicamos en ¿sirve de algo un blog en la web de un negocio?.

Cómo lo hacemos en Estudio Contrafuerte

Con el pack Esencial, por 39 € al mes, tienes una web de hasta 5 secciones adaptada al móvil (por ejemplo: inicio, servicios y precios, trabajos, equipo y contacto), con dominio, alojamiento, correo con tu dominio, mantenimiento y un asistente de ayuda que contesta las preguntas frecuentes con los textos que tú nos das.

Si quieres que tus redes no se paren, el pack Web + Redes, por 99 € al mes (precio de lanzamiento, que te mantenemos 12 meses), incluye todo lo del pack Profesional y 4 posts al mes, uno cada semana, en Instagram y Facebook, hechos con las fotos y vídeos que tú nos subes: así se ve tu trabajo de verdad. Son solo posts (imagen o carrusel), sin reels, y si un mes no nos subes material, ese mes no hay posts. Las fotos de clientes, solo con su permiso.

Todos los packs son para empresas y autónomos, con el IVA incluido, sin alta y sin permanencia. El primer mes se paga por adelantado y la web se publica después de ese primer pago. Los tienes comparados en nuestros precios.


¿Quieres ver qué le falta a la web de tu salón?

Escríbenos a [email protected] con el nombre de tu peluquería o centro y, si la tienes, la dirección de tu web o de tu Instagram, o pregúntale al asistente de esta página. Te respondemos por escrito con lo que vemos desde fuera, qué secciones te recomendamos y qué pack te encaja.

¿Te hacemos la tuya en 7 días?

Cuéntanos qué necesitas por correo o pregúntale a nuestro asistente. Te contestamos con lo que incluye, el precio y el plazo, sin compromiso.