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Estudio Contrafuerte
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¿Web o redes sociales? Qué necesita tu negocio y por dónde empezar

Para qué sirve una web y para qué sirven Instagram o Facebook, qué riesgos tiene depender solo de las redes y cómo hacer que se ayuden entre sí.

«Para qué quiero una web si ya tengo Instagram.» Es una frase muy habitual, y tiene su lógica: las redes son gratis, se manejan desde el móvil y ahí está la gente. Muchos negocios han empezado solo con redes y les va bien.

Pero web y redes no hacen lo mismo. No compiten: cada una cubre un momento distinto de cómo te encuentra un cliente. Te explicamos la diferencia para que decidas por dónde empezar.

Lo que hacen bien las redes sociales

  • Que te vean quienes ya te siguen. Las redes son buenas para recordar que existes: novedades, trabajos recientes, el día a día.
  • Enseñar, más que explicar. Una foto de un trabajo terminado dice mucho en un segundo.
  • Crear cercanía. La gente ve quién hay detrás, cómo trabajas, qué te importa.
  • Reaccionar rápido. Una oferta de hoy, un cambio de horario, un aviso.

Lo que hacen bien las webs

  • Que te encuentre quien no te conoce. Cuando alguien busca en Google «fontanero en Zaragoza», «asesoría para autónomos» o «clases de inglés online», Google enseña páginas web, fichas de empresa en el mapa y, a veces, algún perfil de redes. Si no tienes web, te quedas fuera de buena parte de lo que se enseña. Haz la prueba: busca lo que haces y mira qué sale.
  • Explicar con orden. Qué haces, cómo trabajas, qué incluye, cuánto cuesta, cómo contactarte. En una red esa información está repartida entre publicaciones y se pierde con el tiempo.
  • Dar confianza. Para muchos clientes, sobre todo en servicios de cierto importe, una web con tus datos, tu dirección y tus textos legales es una señal de que eres un negocio serio.
  • Ser tuya. Tu dominio y tus contenidos no dependen de las normas ni de los cambios de otra empresa.

El riesgo de depender solo de una red social

Tu cuenta en una red social no es tuya en el mismo sentido que tu dominio. Las condiciones de uso de Instagram, por ejemplo, dicen que no reclama la propiedad de lo que publicas, pero también que puede retirar contenido y dejar de prestarte el servicio, total o parcialmente, si considera que incumples sus condiciones o sus normas. Cuando eso pasa por error, recuperar la cuenta puede llevar tiempo, y mientras tanto tus clientes no te encuentran.

Hay otros riesgos menos dramáticos pero más frecuentes:

  • El alcance cambia sin aviso. La propia red decide a cuántos de tus seguidores les enseña cada publicación, y lo va cambiando.
  • La información se entierra. Lo que publicaste hace seis meses, aunque siga siendo cierto, ya casi nadie lo ve.
  • No todo el mundo usa la misma red. Hay clientes que no tienen Instagram, o que no quieren abrirlo para buscar un servicio.

Nada de esto significa que tengas que dejar las redes. Significa que no conviene que sean el único sitio donde existe tu negocio.

Entonces, ¿qué necesito?

Depende de cómo te encuentran tus clientes. Una forma sencilla de pensarlo:

Si tus clientes te buscan

Si la gente busca en Google lo que haces (un servicio, un profesional, una solución a un problema), necesitas una web y, si atiendes en persona, una ficha de Google. Las redes ayudan, pero no te van a traer esas búsquedas. Te contamos cómo funciona en cómo aparecer en Google.

Si tus clientes te descubren

Si lo que vendes entra por los ojos y la gente lo descubre sin buscarlo (moda, decoración, comida, eventos), las redes pesan mucho. Aun así, la web es el sitio donde alguien que ya te ha visto en Instagram comprueba que eres de fiar, mira precios o te escribe con calma.

Si te llegan por recomendación

Si casi todos tus clientes vienen porque alguien les habló de ti, lo primero que van a hacer es buscar tu nombre. Lo que encuentren decide si te escriben. Una web sencilla y una ficha de Google bien puestas suelen bastar.

Cómo hacer que se ayuden

Lo que mejor funciona es que web y redes se apoyen entre sí:

  • En tu perfil de redes, el enlace a tu web. Que quien quiera saber más tenga dónde ir.
  • En tu web, el enlace a tus redes. Que quien llega desde Google vea que estás activo.
  • Lo importante, en la web. Precios orientativos, servicios, zona de trabajo, preguntas frecuentes. Las redes, para lo que cambia.
  • Lo que publicas en redes puede alimentar la web. Un trabajo que enseñaste en Instagram puede ir también a la sección de trabajos de tu web, con una explicación más larga.

Si no tienes tiempo para las dos cosas

Es lo más habitual. Si solo puedes cuidar una, piensa en lo que pasa cuando alguien oye hablar de ti y te busca. Una web sencilla, bien hecha y actualizada trabaja sola: no necesita que publiques todos los días. Las redes, en cambio, pierden fuerza si no las alimentas.

Por eso, para muchos negocios, el orden razonable es: primero una web y la ficha de Google; después, las redes con la constancia que puedas mantener.

Cómo te podemos ayudar con las dos

En Estudio Contrafuerte el pack Web + Redes incluye la web y una publicación a la semana en Instagram y Facebook, de imagen o carrusel, hecha con las fotos y vídeos que tú nos subes. Si un mes no nos subes nada, ese mes no hay publicaciones. No incluye reels ni contestar comentarios. Si prefieres empezar solo por la web, tienes el pack Esencial y el Profesional, que añade un blog y la ficha de Google, si tu negocio puede tenerla. Los tres van con el IVA incluido, sin alta y sin permanencia. Los tienes en nuestros precios, y el detalle en el pack Web + Redes y el pack Profesional.


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Escríbenos a [email protected] o pregúntale al asistente de esta web. Cuéntanos a qué te dedicas y cómo te llegan hoy los clientes, y te respondemos por escrito con lo que haríamos primero en tu caso.

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