Cuánto cuesta una página web: qué se paga, qué se olvida y cómo comparar presupuestos
Lo que de verdad cuesta una web para un negocio o un autónomo: diseño, dominio, alojamiento, mantenimiento y cambios. Con una cuenta sencilla para comparar.
«¿Cuánto cuesta una página web?» es una pregunta que se hace mucha gente antes de encargar su web, y casi nunca tiene una respuesta corta. No porque sea un misterio, sino porque «una web» puede ser cinco páginas con tus servicios o una tienda con mil productos, y porque el precio que te dan al principio rara vez es todo lo que vas a pagar.
En este artículo no te vamos a dar una cifra media del mercado. No conocemos ninguna estadística oficial de precios de webs en España, y los rangos que publican directorios y empresas del sector son tan amplios (y a veces tan contradictorios entre sí) que no te sirven para decidir. Lo que sí te podemos dar es la lista de lo que se paga y una forma sencilla de comparar presupuestos que parecen distintos.
Lo que pagas, aunque no te lo digan
Una web que funciona tiene siempre las mismas piezas. Unas se pagan una vez y otras se pagan cada año o cada mes. Cuando compares, comprueba que cada presupuesto las tiene todas.
1. El diseño y la construcción
Es lo que todo el mundo entiende por «hacer la web»: decidir cómo se ve, montar las páginas, adaptarlas al móvil y dejarlas publicadas. Aquí entra también lo que no se ve: que cargue rápido, que cada página tenga su título y su descripción para Google, que exista un sitemap.
Pregunta cuántas páginas o secciones entran y cuántas rondas de cambios tienes antes de dar la web por terminada. Un precio sin esos dos datos no se puede comparar con otro.
2. El dominio
Es la dirección: tunegocio.es o tunegocio.com. Se paga de forma periódica, normalmente cada año, y es fácil olvidarlo porque el primer año a veces viene «de regalo». Lo importante no es tanto el precio como a nombre de quién se registra: el dominio debería estar siempre a tu nombre o al de tu empresa, aunque lo gestione otra persona. Si un día cambias de proveedor, el dominio es lo que te permite seguir siendo encontrado en la misma dirección.
Te lo contamos con más detalle en cómo elegir dominio: .es o .com.
3. El alojamiento
Es el ordenador (servidor) donde vive tu web para que se pueda ver a cualquier hora. También se paga de forma periódica. Hay alojamientos muy baratos y otros más caros, y la diferencia suele estar en la velocidad, las copias de seguridad y quién te atiende si algo falla.
4. El mantenimiento
Una web no es un folleto impreso: el programa con el que está hecha necesita actualizaciones, el certificado de seguridad (el candado HTTPS) se renueva, los formularios hay que revisarlos y, si algo se rompe, alguien tiene que arreglarlo. Si nadie se encarga, la web se va quedando vieja y, en el peor caso, insegura.
Hay quien lo cobra aparte, quien lo incluye y quien no lo menciona. Este último caso es el que más sustos da. En qué incluye el mantenimiento de una web tienes la lista completa.
5. Los cambios después de entregarla
Un horario nuevo, una foto, un servicio que ya no ofreces. ¿Cuánto cuesta cada cambio? ¿Puedes hacerlo tú? ¿Cuánto tardan en hacerlo si lo pides? Es una de las preguntas que menos se hacen antes de contratar y una de las que más importan después.
6. Los textos y las fotos
Muchos presupuestos dan por hecho que tú entregas todos los textos y las fotos. Otros incluyen la redacción. Si tienes que escribir tú las páginas, cuenta también las horas que te va a llevar.
7. Los textos legales
Si tu web es la de un negocio, la ley te pide un aviso legal con tus datos, y si recoges datos personales (por ejemplo, con un formulario), una política de privacidad. Lo explicamos en qué tiene que tener la web de un negocio pequeño. Pregunta si van incluidos o si tienes que encargarlos aparte.
8. Las licencias
Algunas webs usan complementos o plantillas de pago que se renuevan cada año. Si dejan de pagarse, pueden dejar de recibir actualizaciones. Pregunta si tu web va a depender de alguna licencia y quién la paga.
Pago único o cuota al mes: dos formas de pagar lo mismo
En España conviven sobre todo dos modelos:
- Pago único. Pagas la construcción de la web una vez y, aparte, el dominio, el alojamiento y el mantenimiento, si lo contratas. Lo normal es que la web te pertenezca.
- Cuota mensual. Pagas una cantidad fija al mes que incluye la web, el dominio, el alojamiento y el mantenimiento. Según el proveedor, la web puede ser tuya al terminar de pagar o puede ser un servicio que usas mientras pagas.
Ninguno de los dos es mejor por definición. El pago único tiene sentido si tienes el dinero, quieres que la web sea tuya y tienes a alguien que la mantenga. La cuota tiene sentido si prefieres no hacer un desembolso grande y quieres olvidarte de la parte técnica. Las ventajas y los inconvenientes de cada uno los repasamos en página web por cuota mensual: pros y contras.
La cuenta que tienes que hacer: el coste a tres años
Para comparar un presupuesto de pago único con una cuota mensual, no compares la primera factura. Compara lo que vas a pagar en total durante un periodo razonable, por ejemplo tres años:
Pago único: precio de la web + (dominio + alojamiento + mantenimiento) × 3 años + cambios que prevés pedir.
Cuota mensual: cuota × 36 meses + lo que no incluya la cuota.
Y luego mira qué tienes al final de esos tres años en cada caso: si la web te pertenece, si está actualizada, si puedes llevarte el dominio y tus contenidos.
Un ejemplo con números redondos, solo para ver la mecánica: una cuota de 39 € al mes son 468 € al año y 1.404 € en tres años. Si te ofrecen una web de pago único, súmale lo que te van a cobrar en esos tres años por dominio, alojamiento y mantenimiento, y ya puedes poner las dos cifras una al lado de la otra.
Cinco preguntas para que dos presupuestos se puedan comparar
- ¿Cuántas páginas o secciones entran y cuántas rondas de cambios?
- ¿El dominio va a mi nombre? ¿Quién paga la renovación?
- ¿Qué incluye el mantenimiento y qué pasa si algo deja de funcionar?
- ¿Cuánto cuesta un cambio después de entregarla?
- ¿Qué pasa si quiero irme: me llevo el dominio, los textos y las fotos?
Si un presupuesto no responde a alguna de ellas, pídelo por escrito antes de firmar.
Cómo lo hacemos en Estudio Contrafuerte
Trabajamos con cuota mensual, con el IVA incluido, sin alta y sin permanencia. En el pack Esencial entran la web, el dominio, el alojamiento, un correo con tu dominio y el mantenimiento. La web es un servicio que usas mientras pagas (una licencia), y el dominio se registra a tu nombre. Tienes los tres packs y lo que incluye cada uno en nuestros precios y el detalle del primero en el pack Esencial.
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