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Estudio Contrafuerte
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Página web por cuota mensual: pros y contras de tener la web «en alquiler»

Qué es una web por cuota mensual, cuándo te conviene y cuándo no, y qué tienes que comprobar antes de firmar para no quedarte sin web ni sin dominio.

Muchas empresas ofrecen la web por una cuota al mes en lugar de cobrarla de una vez. Hay quien lo llama «web en alquiler», «renting de web» o «web por suscripción». La idea es la misma que con el teléfono o la luz: pagas una cantidad fija y te despreocupas.

Funciona bien para mucha gente, y para otra no. Te contamos las dos caras con honestidad, porque nosotros trabajamos así y preferimos que nos elijas sabiendo lo que contratas.

Qué es exactamente una web por cuota mensual

Pagas una cuota cada mes y, a cambio, tienes una web publicada y cuidada. Lo normal es que la cuota incluya la construcción de la web, el alojamiento, el dominio y el mantenimiento. Pero hay dos variantes muy distintas, y conviene saber cuál te ofrecen:

  • La web se va pagando a plazos. Pagas durante un número de meses fijado y, al terminar, la web te pertenece. Suele llevar permanencia, porque en el fondo es una compra aplazada.
  • La web es un servicio. Pagas mientras la usas, como una suscripción. La web nunca llega a pertenecerte: es una licencia de uso. A cambio, no suele haber permanencia ni pago inicial.

En Estudio Contrafuerte trabajamos con la segunda: la web es una licencia, sin alta y sin permanencia, y el dominio se registra a tu nombre.

Las ventajas

No hay un desembolso grande al principio

Es la razón principal. Un negocio que empieza, o un autónomo que no quiere gastar de golpe, puede tener una web profesional sin poner una cantidad grande sobre la mesa.

Te olvidas de la parte técnica

Actualizaciones, copias de seguridad, el certificado HTTPS, el alojamiento, la renovación del dominio. Con una buena cuota, todo eso lo hace otro. Muchas webs pagadas de una vez se quedan sin actualizar al cabo de un tiempo porque nadie se acuerda de hacerlo o porque nadie lo paga.

Hay alguien a quien escribir

Cuando quieres cambiar un horario, una foto o un precio, sabes a quién pedírselo, y no tienes que negociar un presupuesto para cada cambio pequeño. Comprueba, eso sí, qué cambios entran en la cuota.

El coste es previsible

Sabes lo que vas a pagar cada mes. Normalmente no hay sorpresas en la renovación del alojamiento ni facturas sueltas por arreglos.

Los inconvenientes

La web no es tuya (en el modelo de servicio)

Es el punto más importante. Si dejas de pagar o decides irte, la web deja de estar publicada. Lo que debería quedarte siempre es el dominio, que es tu dirección en internet, y tus contenidos: tus textos, tus fotos y tu logo. Con eso, otra persona puede hacerte otra web en la misma dirección. Si un proveedor no te garantiza esas dos cosas por escrito, desconfía.

A largo plazo puede salirte más caro

Si sumas las cuotas de muchos años, puede que pagues más que por una web de pago único. Pero la comparación justa no es «cuota contra precio de la web», sino «cuota contra precio de la web más alojamiento, dominio y mantenimiento de esos mismos años». Te explicamos cómo hacer esa cuenta en cuánto cuesta una página web.

Dependes del proveedor

Si el proveedor desaparece, sube los precios o te atiende mal, tienes un problema. Por eso importan tanto la permanencia (que no te ate) y las condiciones de salida (que puedas llevarte el dominio y los contenidos).

La permanencia puede atarte

Algunas cuotas tienen permanencia de uno, dos o más años y una penalización si te vas antes. No tiene por qué ser abusivo, sobre todo en el modelo de pago a plazos, pero tienes que saberlo antes de firmar y no después.

Puede haber límites que no ves

Número de páginas, número de cambios al mes, funciones que no entran. No es malo que haya límites; lo malo es descubrirlos cuando ya has firmado.

¿Te conviene? Una forma rápida de saberlo

Probablemente sí te conviene una cuota si:

  • Prefieres pagar poco cada mes antes que mucho de una vez.
  • No tienes a nadie que se encargue de la parte técnica.
  • Quieres que alguien haga los cambios por ti.
  • No necesitas funciones muy a medida.

Probablemente no te conviene si:

  • Quieres que la web sea un bien tuyo, que puedas modificar o llevarte entera a otro proveedor.
  • Necesitas algo muy a medida (una tienda grande, una herramienta propia, integraciones con tus programas).
  • Tienes a alguien de confianza que te mantiene la web a buen precio.

Lo que tienes que comprobar antes de firmar

Si decides ir por cuota, pide por escrito las respuestas a estas preguntas:

  1. ¿La web pasa a ser mía en algún momento o es un servicio?
  2. ¿Hay permanencia? ¿Y penalización por irme antes?
  3. ¿El dominio se registra a mi nombre? Comprueba quién aparece como titular.
  4. Si me voy, ¿qué me llevo y en cuánto tiempo? Como mínimo, el dominio y tus contenidos.
  5. ¿Qué incluye la cuota y qué se paga aparte? Cambios, páginas nuevas, textos.
  6. ¿Puede subir la cuota? ¿Con cuánto aviso?
  7. ¿Qué pasa si un mes no pago? ¿Se borra la web o se pausa?

Hemos preparado una guía más detallada con estas y otras preguntas en qué preguntar antes de contratar una web sin permanencia.

Cómo lo hacemos nosotros

En Estudio Contrafuerte la cuota lleva el IVA incluido, no hay alta ni permanencia y el dominio se registra a tu nombre. Si un día te vas, te mandamos tus textos, tus fotos y lo necesario para que te lleves tu dominio. Tienes los tres packs, desde 39 € al mes, en nuestros precios, y el detalle del pack con blog en el pack Profesional.


¿Dudas sobre si te encaja?

Escríbenos a [email protected] o pregunta al asistente de esta web. Cuéntanos qué negocio tienes y qué esperas de la web, y te respondemos por escrito si la cuota te conviene o no, y con qué pack. Si no te conviene, también te lo diremos.

¿Te hacemos la tuya en 7 días?

Cuéntanos qué necesitas por correo o pregúntale a nuestro asistente. Te contestamos con lo que incluye, el precio y el plazo, sin compromiso.