Qué incluye el mantenimiento de una página web (y qué pasa si nadie lo hace)
Actualizaciones, copias, certificado HTTPS, formularios y cambios: lo que debe cubrir el mantenimiento de una web y cómo saber si lo tienes.
Cuando se habla de una web, casi todo el mundo piensa en el diseño. Pero una web no se termina el día que se publica: a partir de ahí empieza a necesitar cuidados, igual que un coche necesita revisiones aunque esté nuevo.
A eso se le llama mantenimiento web. Es la parte menos vistosa y la que más problemas evita. Te contamos qué debería incluir, qué pasa si no lo tienes y cómo saber si el que pagas merece la pena.
Por qué una web necesita mantenimiento
Casi todas las webs están hechas con programas (un gestor de contenidos como WordPress, complementos, plantillas, librerías) que sus autores van actualizando para corregir fallos y cerrar agujeros de seguridad. Si tu web no se actualiza, se queda con los fallos que ya se conocen. Y los fallos conocidos son justo los que aprovechan quienes atacan webs de forma automática, sin mirar de quién son.
Además, hay cosas que caducan: el dominio se renueva, el certificado de seguridad se renueva, los navegadores cambian. Una web que funcionaba perfectamente hace dos años puede dejar de hacerlo sin que nadie la haya tocado.
La lista: lo que debe cubrir un buen mantenimiento
1. Actualizaciones
Del programa con el que está hecha la web y de todo lo que lleva instalado. No basta con pulsar «actualizar»: a veces una actualización rompe algo, y alguien tiene que comprobar después que todo sigue funcionando.
2. Copias de seguridad
Copias periódicas de la web completa, guardadas en un sitio distinto del servidor donde está la web. Lo importante no es solo que existan, sino que se puedan restaurar: una copia que nadie ha probado nunca a recuperar es una esperanza, no una copia.
Pregunta cada cuánto se hacen, cuánto tiempo se guardan y cuánto se tarda en recuperar la web si hace falta.
3. Certificado de seguridad (HTTPS)
Es lo que hace que la dirección empiece por https:// y que el navegador no avise de que la página «no es segura». Hay que renovarlo de forma periódica. Muchos alojamientos lo hacen solos, pero alguien tiene que vigilar que la renovación funciona.
4. Renovación del dominio
Si el dominio caduca, tu web desaparece y, al cabo de un tiempo, otra persona puede registrarlo. Es uno de los sustos más evitables que existen. El mantenimiento debería incluir que alguien vigile la fecha y lo renueve a tiempo.
5. Vigilar que la web está en pie
Saber si la web se ha caído antes de que te lo diga un cliente. Hay herramientas que lo comprueban cada pocos minutos y avisan si la web no responde.
6. Revisar formularios y contactos
Un formulario que deja de enviar mensajes es el fallo más caro de una web, porque no se ve: la web parece funcionar, pero los mensajes de tus clientes no te llegan. Hay que probarlo de vez en cuando.
7. Velocidad
Con el tiempo, una web se va cargando de imágenes pesadas y complementos que la hacen más lenta, sobre todo en el móvil. Google ofrece herramientas gratuitas, como PageSpeed Insights, para medirlo. El mantenimiento debería incluir revisarlo y corregirlo.
8. Avisos de Google
Si tu web está dada de alta en Google Search Console, Google te avisa ahí de los problemas que encuentra: páginas que no puede leer o no puede indexar, problemas de seguridad. Alguien tiene que mirarlo. Si aún no la tienes dada de alta, te explicamos cómo en cómo dar de alta tu web en Google Search Console.
9. Cambios pequeños
Un horario, un precio, una foto, un servicio nuevo. No es mantenimiento técnico en sentido estricto, pero muchos proveedores lo incluyen, y es lo que más vas a usar. Pregunta cuántos cambios entran y en cuánto tiempo se hacen.
Lo que normalmente NO entra
Para que no haya malentendidos, esto suele quedar fuera del mantenimiento y se presupuesta aparte:
- Rediseñar la web o añadir secciones nuevas.
- Montar una tienda online o funciones nuevas.
- Escribir textos nuevos o hacer fotos.
- Posicionamiento en Google (SEO) más allá de lo básico.
- Gestionar tus redes sociales.
No es que esté mal que no entre. Es que tienes que saber dónde está la línea.
Qué pasa si nadie mantiene tu web
No siempre pasa algo, y por eso es fácil dejarlo. Pero cuando pasa, suele ser una de estas cosas:
- La web deja de verse porque el dominio o el alojamiento han caducado.
- El navegador avisa de que no es segura porque el certificado no se ha renovado.
- La web se rompe tras una actualización automática que nadie revisó.
- La web es atacada y empieza a mostrar contenido que no es tuyo, o Google la marca como peligrosa.
- Los mensajes de tus clientes no llegan y no te enteras.
Arreglar cualquiera de estas cosas suele costar más, en dinero y en disgustos, que haberlo evitado.
Cómo saber si tu mantenimiento merece la pena
Haz estas preguntas a quien te lo cobra (o a ti mismo, si lo haces tú):
- ¿Cada cuánto se actualiza la web y quién comprueba que todo sigue bien?
- ¿Dónde están las copias de seguridad y cuándo se probó la última vez a recuperar una?
- ¿Quién vigila la fecha de renovación del dominio?
- Si la web se cae a las once de la noche, ¿quién se entera y cuándo?
- ¿Cuándo se probó el formulario por última vez?
Si nadie sabe contestar, no tienes mantenimiento: tienes una web publicada y suerte.
Pago único más mantenimiento, o todo en una cuota
Si pagas la web de una vez, el mantenimiento es un gasto aparte que conviene sumar al comparar presupuestos. Lo explicamos en cuánto cuesta una página web. Si la web va por cuota mensual, comprueba que el mantenimiento está incluido y qué cubre exactamente.
Cómo lo hacemos en Estudio Contrafuerte
En todos nuestros packs el mantenimiento va incluido en la cuota, junto con el alojamiento y el dominio, con el IVA incluido, sin alta y sin permanencia. Tienes lo que entra en cada uno en nuestros precios y en el pack Esencial.
¿Quieres que miremos cómo está la tuya?
Escríbenos a [email protected] con la dirección de tu web, o pregúntale al asistente de esta página. Te respondemos por escrito con lo que vemos desde fuera (si carga bien en el móvil, si tiene el candado HTTPS, si Google la encuentra) y qué te recomendaríamos hacer.